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La labor solidaria de los médicos cubanos |
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Carta abierta al Dr. Ernesto Ferrer Le escribo desde mi lugar de médico clínico de Atención Primaria de la Salud, especialista como usted, Dr. Ferrer. También como Ud. trabajo con la “alta complejidad” -en su caso alta complejidad tecnológica y en el mío, la alta complejidad que significan las relaciones humanas- el contacto e intercambio casi a diario con el paciente y la familia, con los sectores más humildes. Como le decía, desde ese lugar, y sin tener la representación del grupo de médicos oftalmólogos que usted ostenta, pero con la segura representación de tantos miles de silenciosos pacientes que volvieron a ver la luz de este nuevo amanecer latinoamericano, y de miles de silenciosos médicos con sensibilidad social, que hacen gala de nuestra noble profesión, le quiero contestar a los oprobios y mentiras que usted ha dicho por algunos medios de nuestro país, respecto de las operaciones de la vista llevadas a cabo por los profesionales cubanos. Según EL LIBERAL, el profesional reveló que en la Argentina a través de convenios con Cuba “se permite que los denominados médicos cubanos, que no son tales, ingresen en el país y lleven pacientes que viven en el norte a Villazón y el resto a Cuba para hacer cirugía de catarata y terigio” (sic) Usted dice: “Denominados médicos cubanos que no son tales”, ¿qué no son? ¿médicos o cubanos? Los profesionales que están operando en la “Misión Milagros” en Bolivia, son médicos y cubanos, las dos cosas. ¡¡Y muy buenos médicos y muy buenos ciudadanos cubanos!!, que están lejos de sus familias en pos de una misión altruista como es brindar ayuda al que más lo necesita, sea del país que fuere y a su sola solicitud, de manera gratuita. Por otro lado, nadie ingresa en el país a llevarse a nadie. El staff cubano tiene base en Bolivia y allí, de común acuerdo con el gobierno boliviano, desarrolla la noble tarea que usted y muchos oftalmólogos argentinos no están dispuestos a hacer. Del lado argentino, muchos médicos de corazones grandes y conciencia social afinada, desarrollan la tarea de pesquisaje. Además usted parece creer que a las personas se las debe llevar de las narices o de las orejas o no se de dónde ¡Amigo, son personas!, son seres humanos no se los lleva como a ganado. Usted comprenderá que el paciente que viaja a Villazón a operarse, lo hace por su propia voluntad, generalmente acompañado por un familiar, el cual tampoco paga un solo centavo por su estadía, comida, etc., mientras dure el acompañamiento. En otro párrafo insiste en que no son médicos, y da una razón ridícula y falsa: Recalcó el Dr. Ferrer: “No son médicos porque Cuba no tiene semejante cantidad de médicos para hacer una atención como la que brindan en todo Latinoamérica, en el mejor de los casos son alumnos de la Escuela Latinoamericana de Medicina, severamente cuestionada por el deficiente nivel de formación y en la Argentina no se les reconoce el título”. Considera Ferrer que se está en presencia de una campaña que utilizan el campo de la salud y la educación. Dr. Ferrer, para su información: Cuba tiene hoy cerca de 80.000 médicos para una población de algo más de 11.000.000 de habitantes. Una de las relaciones médico/habitantes más altas del mundo. Además, la cooperación internacionalista a otros países, ya sea en salud, en educación, en deportes, en catástrofes ambientales, etc., como la concibe Cuba desde hace muchos años, no la hace “con lo que le sobra”, porque justamente, el alto valor de la colaboración cubana hacia los países del tercer mundo y subdesarrollados en general, es que ella se realiza en medio de un brutal bloqueo económico llevado a cabo por el país más poderoso de la tierra y sus empresas aliadas en el mundo. ¡Es verdad, amigo a Cuba no le sobra nada, y ahí está el altruismo! Es fácil dar cuando algo sobra. Lo digno, lo difícil, lo valiente, es dar y compartir lo poco que se tiene. Además Dr. Ferrer, parece que usted cuestiona la solvencia científica de los profesionales que estudian en Cuba. Pues bien, le transcribiré algunas citas que conozco de algunas personalidades de la ciencia del mundo respecto de esos tópicos, y algunos de los conceptos que he visto vertidos en el libro de visitas del Policlínico Plaza de La Revolución de La Habana, y vivido personalmente en varios de los Seminarios de Atención Primaria celebrados en Cuba, país que tengo la dicha y el honor de conocer desde 1986: Grupo de médicos norteamericanos que asistieron a la conferencia “Salud para Todos en el Año 2000” celebrada en La Habana en junio de 1983: “… De parte del grupo de médicos norteamericanos aquí en Cuba, para la conferencia “Salud para Todos en el Año 2000” quisiéramos expresar nuestra felicitación y nuestra admiración, por los logros que han alcanzado en la salud. Podemos decir que Uds. están mucho más cerca de los objetivos de Salud para Todos que nuestro país, pero esta visita puede servir como ejemplo para nosotros en la lucha por una sociedad mas sana, y más justa. Muchas gracias por una visita bien interesante y memorable”. Halfman Mahler, director general de la OMS: julio 1 de 1986: “… Estoy seguro de que hay un progreso espectacular en la transformación de todas las ideas de la medicina tradicional en Cuba en pos de la Salud para Todos los ciudadanos de ese país magnífico. En nombre de la OMS, quiero expresar mi profunda admiración…” Marta Mauras, Directora Ejecutiva de Unicef para la América Latina y el Caribe: Colombia noviembre 29 de 1993: “… El compromiso cubano con el niño, en gran parte ha sido instrumentado a través del Sistema Integral de Salud, centrado de manera estratégica en el médico de la familia y el concepto de Salud Comunitaria. Los logros son notables, no obstante amenazados por las circunstancias especiales por las que atraviesa Cuba. Sin embargo, el sistema permite adaptaciones al sistema, y la situación que la hacen continuar siendo relevante y eficaz. Unicef admira y acompaña el sistema de salud cubano, y aspira continuar apoyando su perfeccionamiento y adaptación. Al Dr. Cosme Ordóñez y a su equipo, nuestro agradecimiento y admiración…” Carlos Molina, médico, miembro del Ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (APHA): Estados Unidos, febrero 21 de 1994: “… Admiro su visión, coraje e infatigable determinación. Le agradezco nos muestre su intelecto y corazón a nosotros, pero le agradezco más que todo, por inspirarme para cuando regrese a mi país, y contacte a las áreas en que trabajo, con la pobreza y los problemas similares a algunos de Cuba, y luchar por resolverlos. Venceremos…” Doctor: para muestra basta un botón dice el dicho, y lo dicho fue dicho ya hace más de una década. Yo espero que estas notas y reflexiones le sirvan para apreciar la real dimensión del nivel de la medicina cubana. Por otro lado, le pido como colega, pero sobre todo como argentino, que no nos haga quedar mal ante la sociedad desde su lugar de representante de médicos, vertiendo conceptos infundados y hasta calumniosos contra un grupo de profesionales que por no tener la misma visión que usted tiene de la medicina y de la salud, los ataca. Lo que pasa que para algunos, el órgano que más duele es el bolsillo, y eso lo lleva a decir barbaridades. Amigo Ferrer, aunque usted no lo crea, algunos médicos estamos convencidos de que la medicina no es un comercio y la salud no es una mercancía. Y algunos -tal vez más de los que usted cree-
apostamos a tener un sistema de salud donde todo
el mundo tenga los mismos derechos.
FUENTE: Diario El Liberal (Santiago del Estero) - 22/11/2006 - Sección
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