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miércoles, 02 de diciembre de 2009 |
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Por Moisés Pérez Mok, enviado especial
Córdoba, Argentina, 2 dic (PL) Al cordobés Horacio
Kaufman nadie tiene hoy que convencerlo de que la Operación
Milagro, impulsada desde hace más de cinco años por Cuba y
Venezuela, valida y rinde honor a su nombre.
"Para mí llegar aquí, al Centro Oftalmológico Ernesto Guevara,
fue como volver a nacer", dijo a Prensa Latina este hombre
sencillo, de baja estatura, y 42 años de edad, los últimos nueve
de los cuales había vivido completamente ciego.
Son muchos los que, como yo, por falta de recursos económicos no
podemos acceder a una operación de este tipo pagándola, asegura
Kaufman, quien con la falta de la visión por cataratas perdió
también el empleo y -como quien dice- la propia vida.
Mecánico de profesión, Kaufman fue de los primeros pacientes
intervenidos en el mievo centro de la Operación Milagro y ya
confía en que en los próximos días le operen el otro ojo. Ha
tenido una magnífica recuperación y ya está de vuelta al taller.
"Yo viví el milagro de volver a nacer", insiste Horacio, uno entre
los más de 27 mil argentinos beneficiados por este programa, hasta
ahora atendidos en Cuba o alguna de las dos clínicas ubicadas en
zonas limítrofes de Bolivia.
Del caso de Kaufman supimos a través del director del novedoso
Centro Oftalmológico, Ricardo Hernández, quien precisó que los
primeros cuatro pacientes fueron intervenidos con todo éxito el 8
de octubre de 2009.
En apenas seis semanas de actividad, detalló, fueron operados
gratuitamente 138 personas, en todos los casos aquejadas por
cataratas o pterigium (una enfermedad comúnmente conocida como
carnosidad).
Hernández manifestó a Prensa Latina su convencimiento de que, aún
cuando alcancen su máximo potencial en la capacidad quirúrgica
(entre dos mil y dos mil 200 pacientes al año), ésta resultará
insuficiente para atender la demanda.
Destacó, además, la posibilidad ofrecida por la Cooperativa de
Trabajo de la Salud Junín -una institución recuperada por sus
trabajadores y expropiada a sus antiguos dueños- de utilizar parte
de sus instalaciones para establecer el Centro Oftalmológico.
Somos el brazo solidario de la Cooperativa, que ve en la salud un
derecho humano y no un medio de lucro, sostuvo Hernández, quien ve
en la Operación Milagro una oportunidad más de generar
solidaridad, "un valor agregado de esta misión".
mgt/mpm
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